Joseph ayudó a Lexy a asearse con lentitud y cuidó de no pasar a llevar sus heridas, golpes y doloridos brazos. La ayudó a salir de la ducha y la acunó entre sus brazos para llevarla hasta la cama, donde ropa seca esperaba para ellos.
Tras secarse, limpió sus heridas y se preocupó de que ninguna tuviera aspecto extraño. Storni les entregó acceso a todos sus productos personales y Lexy pudo elegir un gel corporal para refrescar su magullado cuerpo y el desodorante del hombre para mantenerse olor