El mayor de los Storni encontró refugio al caos en una pequeña habitación que utilizaba como oficina personal y, no obstante, sabía bien que debía llamarle un taxi a Lexy, postergó la llamada por un largo rato.
En vez de eso se quedó reflexionando sobre lo que había ocurrido y la rapidez de los hechos. En un abrir y cerrar de ojos había decepcionado a su hermana y, junto a ella a Lexy, la muchacha que lo tenía la mayor parte del día confundido y asustado.
Aunque quiso quitársela de la cabeza po