Voy a mi habitación a descansar de todas las emociones que he tenido esta mañana, no quiero saber nada más del mundo por ahora; me quedo dormida durante toda la tarde y despierto con más cansancio del que tenía antes, además me he deshidratado por dormir tantas horas; veo que ya está obscureciendo, me doy vuelta para levantarme de mi cama.
— ¿Agua? —me pregunta Bern.
—Carajo, Bern no vuelvas a hacer eso, casi me da un infarto.
—Tranquila, soy yo, te ayudo—me extiende las manos para ayudarme