Capítulo 51. Un flashback innecesario
“¡Adelaida! ¡Otra vez ese nombre!” pensó Macarena, al escuchar la explicación del hermano de Danilo de aquel terrible día.
Lucrecio respiró hondo dos veces. Por suerte, la joven CEO se encontraba lo suficientemente shockeada para no pulsar el timbre y así ser echado a patada por los guardias de la mansión. En el fondo, no tenía nada contra ella, solo hizo lo que hizo porque Adelaida le pagó y le prometió que todo se trataba de una inocente bromita.
Pero como aún se sentía preocupado, decidió se