Noa cerró los ojos, aguantando la ira. Ya no quería hablar con él. El Alex de ahora era totalmente diferente al que ella había conocido. ¿Acaso otro hombre se había reencarnado en su cuerpo?
Sin embargo, lo que Noa no sabía era que, después de que ella se fue, la expresión del hombre en el auto cambió bruscamente. Sus ojos parecían decir que iba a matar a alguien. Sacó el celular para hacer una llamada.
—Averigua quiénes han hablado mal de Noa en el set —ordenó Alex.
Después de colgar la llamada