El que las dos le pidieran perdón no había sido nada agradable para Noa, sino que le había hecho sentir aún peor.
Sacó el celular para advertir a Alex de que no se metiera más en sus asuntos. Sin embargo, conociéndole, ella imaginaba que al final adivinaría lo que había pasado y haría algo más para castigarlas… Noa suspiró. Se aguantó las ganas de decírselo y cerró los ojos para que la maquilladora le delineara los ojos.
Esa tarde, la filmación de las escenas de Noa marchó viento en popa, por lo