Simón siempre le había puesto un gesto serio en el set y también le había dificultado el trabajo. No había cambiado su impresión de ella hasta que ella le había dado el regalo y lo había invitado a cenar. Era imposible que estuviera enamorado de ella.
—No lo he pensado demasiado. Si no sintiera nada, él no me habría agregado en WhatsApp para preguntarme cosas sobre ti.
—Eso solo implica que no es indiferente. ¿No es normal que se preocupe por su colega? —comentó Noa y dio un suspiro—. Vamos, ya