La escena no era desconocida para Manuel. De hecho, era muy familiar para él, ya que la misma situación había sucedido unos días antes… En el mismo lugar y por la misma razón, solo que el hombre que estaba frente a él era diferente…
Manuel cerró los ojos y sintió que su hermanita tenía mucho “suerte” en cuestiones emocionales. Sin embargo, esa suerte no era buena…
—¿Qué relación tienes con ella? —preguntó Simón.
—No es asunto tuyo —respondió Manuel con desdén.
Estos hombres… ninguno de ellos era