Sí, ella recordaba esa pulsera desde que tenía memoria. Su mamá le dijo que Agustín se la regaló para protegerla, así que ella siempre la había llevado puesta.
Hasta que un día...
Ahora no la podía encontrar, pero no tenía sentido discutir con Alex por eso.
Noa se pasó los dedos por el cabello y estaba a punto de hablar cuando escuchó a Mateo decir entre dientes:
—¿Acaso le diste la pulsera al desgraciado ese?
La sien de Alex palpitó. Si no estaba equivocado, el hombre al que se refería como d