Capitulo 40.
Tal y como Leo le pide, Randall continua, sus caricias eran suaves, teniendo cuidado de no ser no ser rudo al momento de tocarlo, en especial cuando termino por quitarle toda la ropa. Leo estaba nervioso, su corazón saltaba y su cuerpo estaba algo tenso, pero, poco a poco los besos de Randall lo fueron calmando, el alfa besaba desde su pecho hasta su vientre, incluso sujetaba su mano para dejar besos en el dorso de esta.
Se aseguraba de ser muy cuidadoso, incluso se inclino para besar sus labio