― ¿Amada?
―Si… Amada, no voy a permitir que usted vuelva a incomodarnos, y mucho menos a decir barbaridades como las que acabo de escuchar, así que hablaré con su esposo, todo con la intensión de que este venga por usted…
―Calix Elrod… Calix Elrod
Escuche esas palabras y muchas más, todo mientras Atlas me observaba de manera seria a mi lado, todo mientras este se había encargado de ir por mí desde el inicio.
Se suponía que veníamos aquí, con la única intención de poder ver a Calix acostarse con