Mundo ficciónIniciar sesiónEnical
Desperté con el sonido de algo friéndose, el dulce olor a desayuno recién hecho me hipnotizó hasta encontrarme a Morelia.
-Morelia, Buenos días- saludé emocionada, no la vi desde que me mudé, la estreché entre mis brazos como una muñeca.
-Señorita Enical, buenos días- contestó con sus ojitos brillando.
-¿Qué es eso de







