James ni siquiera lo pensó dos veces, no dudando en lo absoluto en atender la llamada aun siendo un número completamente desconocido para él. La cosa era: Podría tratarse de Rayner. Puede que el hombre haya encontrado una manera de comunicarse y esta estaba siendo si gran salvación.
Excepto que cuando James atendió no se escuchó nada del otro lado, solo un ruido sordo y con ello la llamada finalizó. Habían sido segundos, no más de cinco o seis. Y con solo esto, James supo que había sido Rayner