Por las mañanas y parte de la tarde, la mansión Hiddleston solía ser bastante tranquila y silenciosa, siendo los de seguridad y empleados los que se encontraban, y por supuesto, ellos no eran ruidosos. No todo el tiempo al menos, cuando los de seguridad no se entretenían pasándose de copas en medio de una un juego de cartas, solo para pasar el tiempo. Pero no pasaban de ser ruidosos. Y esto solo ocurría cuando ningún propietario, o huésped, del jefe estaba presente.
En este caso, ahora mismo,