Y estaba pasando lo que James recodaba muy vívidamente, nada había cambiado; Las sonrisas y risas ajenas escuchando en su mayor parte falsas y casi fuera de lugar. Habían habido veces en las que James se preguntaba si aquellas personas se daban cuenta de ello, si al menos percibían la falsedad ajena, o al menos sospechaban de algo así, aunque sea mínimo. James muchas veces llegó a la conclusión de que si, ciertamente si se habían dado cuenta de los gestos falsos, forzados, y de la hipocresía ab