James no estaba babeando, no, él solo se comía a su apuesto y atractivo novio con la mirada, eso era todo.
—Deja de babear— Le codeó Matt con una sonrisita ladina, siendo molesto y un burlón desvergonzado por completo, puesto que hace nada, y aun lo seguía haciendo, miraba con hambre al hombre a su lado.
—No lo hago...— La voz de James salió baja, casi inaudible, y él se alejó, yendo hacia donde su novio quien llevaba puesto un traje negro abrazando su figura musculosa, y James quería tantas co