Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas visitas de Loreta se habían vuelto casi rutinarias en la cabaña de Fausto, pero cada una traía consigo una mezcla de emociones para Lucía. El fuego en la chimenea, siempre encendido, arrojaba sombras titilantes sobre las paredes, pero no lograba disipar del todo la oscuridad que se había instalado en el corazón de Lucía. Ella llegaba con una sonrisa que intentaba iluminar la habitación, cargando en sus brazos paquetes cuidadosamente







