Hanna
Estire mi cuerpo y terminé de abrir mis ojos poco a poco, no sé en qué momento me quedé dormida. Cuando miré a mi alrededor me di cuenta que eso no había sido una pesadilla, esto no fue un mal sueño. Miro a mi lado y Pablo aún permanece dormido, la ventaja es que como tengo mis pies sueltos puedo hacerme a su lado. Observó como tenía su rostro inflamado y algunos moretones por todo lado.
—Sé que me estás mirando Hanna —él habla aún con los ojos cerrados.
—Pensé que seguías dormido —dije