Hanna
Llegamos hasta el centro de convenciones, un lugar grande y muy hermoso para este tipo de eventos. Mis manos me sudaban porque en definitiva estaba cumpliendo uno de mis sueños más grandes, tenía miedo, por esta nueva etapa, tenía miedo de hacer algo mal y no poder dar la talla, tenía miedo defraudar a mi hermano y a mí tía, también tenía miedo de defraudar a mi papá y mi mamá. Íbamos camino a la puerta cuando mi tía salió con su enorme vestido color amarillo.
—Se ven muy lindos, se ven