Pablo
Supongo que él dice la verdad, es cierto que no todos son malos y no todas las personas son iguales, por Hanna he aprendido a ver un poco más allá de mis narices, a conocer las personas desde la ventana de su alma, así tal y como lo muestra ella. Él me pasa un teléfono, uno de sus teléfonos pequeños con batería extraíble, me hace señas para que lo esconda y vuelve a mirar hacia atrás.
—Tengo entendido que no le dejan llamar a sus familiares, tampoco lo dejan comunicarse con un abogado y