Pablo
Aquellos oficiales me entraron allí para luego lanzarme contra el suelo, me soltaron de las manos y comenzaron a reírse mientras iban saliendo de ese lugar, irónicamente pase de defender a las personas que están metidas en este sitio a ser uno de ellos. A pesar de que pasaron solo unos minutos desde que pisé este lugar, debo admitir que las ganas por irme son cada vez mayor. La desconfianza y la incertidumbre por lo que pueda suceder aquí, van en aumento, bien se sabe que cuando se coje e