Capítulo 73 Sombras que empiezan a moverse
El avión aterrizó en Montevideo poco después del mediodía y, mientras rodaba lentamente por la pista, Ofelia apoyó la frente contra la ventanilla observando la ciudad que se extendía más allá del aeropuerto. Después de varios días entre nieve, montañas y silencio, todo parecía diferente: el ruido del movimiento, los autos circulando, las personas caminando con prisa y los teléfonos sonando devolvían a la realidad de una ciudad viva que no se detenía. O