Capítulo 153 El miedo de llegar tarde
Había manejado hasta el consorcio con la cabeza llena de números, abogados y renuncias que todavía parecían irreales incluso para él. Pero apenas entró al departamento… todo eso perdió importancia. El lugar estaba demasiado callado, como si hasta las paredes notaran la ausencia de ellas.
Porque seguían estando ahí.
Aunque no estuvieran.
El dibujo de Alessandra seguía sobre la mesa.
Los lápices desparramados.
Una muñeca tirada en el sillón.
Y el