Capítulo 142 La segunda mirada
La puerta todavía estaba abierta cuando la asistente social Mónica Santana volvió a entrar a la casa. Dio unos pasos más adentro, se detuvo, los miró y dijo:
—Con su permiso.
Su mirada fue directa al sillón de la sala.
Otra vez.
La manta desordenada y esta vez… la almohada.
El silencio se volvió un filo.
Lissandro lo vio.
Y lo supo.
Otra maldita vez se equivocó. No podía ser más estúpido.
Tensó la mandíbula y movió los labios con bronca. Esto de estar cui