Capitulo 241 Una propuesta entre el barro y la guerra Parte 2
Renata ya la había abierto ,no le dió el tiempo a Franco de nada .
Franco la miró a los ojos,nadie hablo.
No era un prendedor.
Era un anillo hermoso.
Delicado.
Con una piedra azulada y brillante, tan profunda como los ojos de Renata cuando la emoción le desarmaba la cara. La luz del cambiador cayó sobre la piedra y la hizo encenderse con un brillo suave, íntimo, como si hubiera estado esperando ese momento aunque él no lo hubier