CAPÍTULO 38 Lo que creías que era tuyo
El living estaba lleno de papeles ese domingo, no había descanso para Luis. Desde que se casó con Natalia no tenía paz. Su vida era trabajar de día y emborracharse por las noches para no recordar lo idiota que fue.
Facturas abiertas y avisos de embargo.
Resúmenes bancarios que parecían multiplicarse cada vez que Natalia intentaba ordenarlos.
Luis caminaba de un lado a otro con el teléfono en la mano, desbordado, sin saber por dónde empezar a tapar el inc