CAPÍTULO 185 Lo que el corazón ya sabía
Lissandro salió rumbo a Buenos Aires antes del amanecer.
Horas más tarde, mientras Lissandro entraba a una reunión llena de inversionistas, balances y contratos frenados…
Rodrigo estaba completamente incapaz de concentrarse en otra cosa que no fuera Diana.
Porque algo le venía molestando el pecho desde la mañana.
Ese presentimiento raro.
Ese vacío incómodo.
Diana estaba rara.
Distante.
Como enojada con el mundo… o con él.
Ella no había contestado