78. La furia ganó
El terror la invadió de repente, no era solo miedo por lo que Zinoviy pudiera hacer ahora. Era el miedo de haber perdido el control absoluto sobre la vida de su hijo. De que, sin saberlo, Mijaíl ya hubiera sido arrastrado al mundo que ella tanto había intentado evitar.
Porque de alguna manera era así, ¿Por qué habían secuestrado a Mijaíl si no era porque sabían que era hijo de Zinoviy?
Vasilisa seguía de rodillas, abrazando a Mijaíl con fuerza, cuando el niño se apartó ligeramente y la miró con