Punto de vista de Sofía
—Nunca dije que estaba aquí para llevarte de vuelta a la mansión —dijo Adrián con suavidad, su tono una irritante mezcla de arrogancia y algo inquietantemente parecido a una preocupación fingida—. Estoy aquí para que podamos vivir juntos en esta casa de ahora en adelante.
Sus ojos grises brillaron con convicción mientras se inclinaba más cerca. —No puedo permitir que mi hermosa esposa viva aquí sola.
Las palabras quedaron suspendidas en el aire como humo, asfixiándome. Una ola de agotamiento me invadió, más pesada que cualquier carga que hubiera llevado en mucho tiempo. Parecía que cada vez que intentaba recomponer mi vida, Adrián tenía una manera de aparecer y deshacerlo todo.
¿Por qué no podía simplemente dejarme en paz? ¿Qué había hecho para merecer este tormento implacable? Todo lo que quería era una vida simple, libre del caos que él representaba, pero la paz parecía un lujo que nunca podría permitirme cerca de Adrián Vásquez.
Apreté la mandíbula mientras m