Punto de vista de Adrián
Ella miró la camisa con expresión cuidadosamente neutral. No podía descifrar lo que estaba pensando, y eso solo hizo que mis pensamientos se dispararan aún más. Mi mente corría, aferrándose a cualquier explicación posible de por qué llevaba esa prenda.
Quizás simplemente le gusta usar camisas de hombre.
O tal vez es alguna nueva tendencia de moda que desconozco.
Pero ninguna de esas posibilidades tenía sentido para mí. No con Sofía. No con el pasado que compartíamos.
Su voz interrumpió mis caóticos pensamientos, suave pero firme, con un tono de finalidad. —Adrián, solo firma los papeles y vete.
Había un cansancio en sus palabras, casi como si estuviera suplicando evitar otro conflicto. Por un fugaz momento, consideré hacer exactamente eso: firmar los malditos papeles, marcharme y liberarnos a ambos de este interminable tira y afloja que nos estaba destrozando.
No debería importarme más. Su vida personal ya no era asunto mío.
Tomé el bolígrafo, listo para garaba