Punto de vista de Sofía
Un toque en mi hombro me sacó de mis pensamientos y me giré para ver a Mateo, sonriéndome cálidamente. Ocupó el asiento vacío a mi lado.
—¿Por qué estás sentada aquí tan sola? —Preguntó.
—Estas fiestas realmente no son lo mío —admití—. Pero estando casada con Adrián, supongo que tengo que asistir a estas cosas.
—¿Quizás un baile hará que la noche sea más llevadera? —Sugirió, extendiendo su mano.
Dudé por un momento, aunque un baile sí podría ser una distracción bienvenida. Coloqué mi mano en la suya, y él me guio a la pista de baile. Rodeó mi cintura con sus brazos, y yo puse los míos sobre sus hombros mientras nos balanceábamos lentamente al ritmo de la música.
—He oído mucho sobre ti por parte de Valentina y Adrián. —Dijo Mateo, con voz casual.
—Oh, me encantaría escuchar esas historias —respondí, con un toque de ironía en mi voz—. Siempre es interesante aprender cosas nuevas sobre una misma.
—Jaja, solo puedo imaginar lo desafiante que debe ser estar con Adri