ÁNGEL LINK.
Están vivos y no puedo decir nada.
Mi mente es una mezcla de sensaciones de horror y tristeza. Pero hay algo que se prendió. Esta vez la melancolía se siente distinta porque a travesar el duelo de ambos no me dejó la ilusión de que estuvieran vivos.
Tuve que aceptar que ambos estaban muertos y seguí con mi vida por una cuestión de que lo necesitaba.
Tuve que hacer focos para sacar adelante mis ganas de vivir y a mi hermano Henry.
Ahora que estaba pensando en él, estaba enojada. Me h