CAPÍTULO 24.
Tras regresar a casa, la noche cayó y Mark decidió ir a darse un baño caliente luego de lo agitado que estuvo el tema con el reportero. Tras abrir la puerta del baño, se llevó un susto de muerte tras ver a luz, con una bata de seda puesta que estaba ajustada en la cintura. La seda pálida se deslizaba con suavidad sobre su cuerpo.
—Mierda, Luz—carraspea Mark, tras el susto, llevándose una mano al pecho—¿Qué haces parada? Deberías estar descansado, te recuerdo que te apuñalaron.
—¿Sé