CAPÍTULO 25.
Luz Martin.
El correr de los días hizo que la herida doliera menos, pero tampoco me había recuperado del todo. Seguía doliendo menos por la cantidad de antibióticos e ibuprofenos que tuve que tomar.
Mark fue un caballero ayudándome a todo momento y cuando necesitaba algo no se tardaba en asistirme sin chistar ni soltar alguna queja. Ni siquiera lo oía refunfuñar. Lo que hacia que tomarle afecto poco a poco me fuera difícil porque se estaba portando como alguien que yo estuve buscan