Mundo de ficçãoIniciar sessãoHarding, me acaricia la mejilla y me besa en un beso profundo que me recuerda de quien soy. Así, de la manera más dulce y a la vez pasional, calma mi llanto y me llena de seguridad sobre esto que hemos creado.
— Bueno, ahora si, vamos. Recuerda que hoy nos vamos. — Y no recorrimos el lugar. — le recuerdo.— Bueno, es selva. No tiene nada espectacular.— Cuando querías recorrer el lugar como adán y Eva, p






