Rori le miró con impacto
—¡¿Qué demonios dices?!
—Vamos, no sería la primera vez, recuérdalo, cuando comenzaste a juntarte con esos dos chicos y planearon robar una tienda, pero yo te hice desistir, si necesitas dinero, y Sebastián no quiere dártelo, siempre contarás conmigo, como antes.
Sebastián se había quedado impactado con las palabras de Hugh, y Rori se alejó del alcance de Hugh
—¡Yo nunca he robado! Yo no robé nada.
—Mejor entrega el dinero, Rori, yo te voy a apoyar, todo va a quedar