Capítulo XIX: Brutal honestidad.
Un grito resonó por la mansión, era un grito de auxilio, que los hizo alejarse, fue tan inoportuno, pero a la vez angustiante, Violeta y Sebastián bajaron de inmediato, Seraphyna estaba al pie de la escalera, observando a Milena, junto a Hugh, Milena se desmayó y yacía sobre el suelo inerte, pronto corrieron a socorrerla
—¿Qué fue lo que pasó? —exclamó Sebastián temiendo que la mujer hubiese caído por la escalera
—Estábamos hablando, ella me preguntó si vi a alguien del servicio, y de pronto,