Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Sebastián abrió los ojos, se levantó de la cama, ella estaba a su lado, la que decían que era su esposa, aún podía sentir su calor en su piel, era demasiado hermosa, joven y perfecta, ¿De verdad se amaban tanto como decían?
Él observó a los pequeños durmiendo en su cuna como dos querubines, eran tan perfectos, no pudo evitar que una sonrisa dulce se formara en sus labios, luego caminó al cuarto d







