Liana Clinton
Cuando desperté algo se sentía extraño.
Por lo general despertaba cuando el sol a penas estaba saliendo y la mayoría de las veces eso sucedía a causa de la alarma que siempre sonaba en mi habitación. Siempre estaba oscuro cuando despertaba, pero ahora había luz por todos lados dejándome saber que la hora de despertar se me había pasado y considerando que era lunes debía ir muy tarde al trabajo.
Ese fue el primer susto que tuve en esa mañana.
El segundo fue abrir mis ojos y no reco