Harper se apoyó en la encimera de la cocina, con los brazos cruzados sobre el pecho. Desde fuera, parecía que ella tenía el control de todo. Pero nadie sabía que su pasado había sido una lucha constante por sobrevivir.
—El matrimonio es una tontería y lo mismo va por tener pareja —dijo, evitando expresar lo que realmente sentía—. No sé cómo descubriste que mi madre es rica, pero yo no tengo nada. Y por favor, deja de llamarme «cariño».
Él se acercó a ella, sin dejar de mirarla con intensidad. E