“¡¿Cooooole?!”.
“¿Siiiií?”.
Me muerdo el labio y me maldigo por haber dejado la toalla en la cama. Me quedo de pie en el baño durante más de diez minutos, preguntándome qué diablos voy a hacer. No puedo salir desnuda sin que Cole me vea, y me estoy congelando.
“Eh, dejé la toalla en la cama. ¿Puedes traérmela, por favor?”, le digo y escucho sus pasos mientras pasa por el baño.
“¿No hay ninguna en el cajón?”, lo escucho preguntar.
“No te preguntaría si hubiera una ¿no?”, replico mientras tie