MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 51.
La tensión era palpable, las miradas llenas de cautela para cada uno estaban en todas las direcciones. Ninguno tenía la seguridad de que el otro no aprovecharía para deshacerse de él en cuanto se dieralavuelta, pues con todo lo ocurrido, no había nadie en quien confiar.
Al menos no para Rafael, quien aun con las miradas en su contra, solo se mantuvo en silencio, guardando su opinión porque de decirla, se comenzaría la guerra de nunca acabar, nuevamente.
Gil no dejó de mirar todo su entorno, p