MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 25.
A Grecia aún no le llegaba la tranquilidad que le sugerían. No era nada habitual escuchar que alguien la seguía.
¿Porqué razón? ¿con que intenciones?
Preguntas y más preguntas. Ninguna de ellas eran respondidas como debía o quería.
Llegaron a la casa de Cooper Santini y este detuvo el auto, mientras uno de sus hombres corrió a abrir la puerta de la pelinegra que tenía el pulso acelerado.
__ ¿Que hacemos aquí? - preguntó cuando vio la fachada. Sombrío, como si se tratara de un templo donde la