¡La estaba besando! Claro que lo hacía y Zoé no colaboró en nada para separarlo, estaba perdido en el movimiento posesivo de los labios que se adueñaron de su voluntad tanto como de su boca.
No había una sola señal de querer quitarlo, y se culpó gritando que lo hiciera, pero sus manos solo acariciaron el cabello de su jefe, quien la elevó con una sola mano, mientras con la otra sostuvo su cabeza para seguir besándola.
Era la primera vez que besaba a alguien luego de...
La soltó de forma inmed