CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 18.
El viento frío golpeó el rostro de Emma cuando sus ojos se abrieron, su habitación no era donde estaba. Su entorno carecía de la característica fragancia a vainilla a frutas que a ella le gustaba rociar.
Pero sí que conocía ese sitio, había estado ahí antes y era difícil no reconocer el perfume que las sábanas de su jefe desprendía.
Se llevó las manos al cuerpo rápidamente, suspirando de tranquilidad al sentir que sí tenía su ropa puesta, subida por la forma tan desordenada en que dormía, pero