ENAMORADA POR ACCIDENTE – Capítulo 30.
La mansión en la que vivíamos a veces parecía más un palacio que cualquier otra cosa, ya que en el subsuelo había un gran salón, tal vez de un tamaño como para 500 personas o más. Supongo que el dueño original de esta casa tenía muchos “bailes” en su hogar, por eso había tantos salones de té o para bailar, es una pena que a diferencia de él Aaron y yo no podamos hacer nada divertido en esta mansión que en sus buenos tiempos debió estar llena de luz y vida.
No suelo bajar al salón del subsuelo a