Capítulo 13.
A pesar de que no sonaba como una buena idea, y yo misma me decía que era mejor tratar de mantener una distancia sana con mi jefe hasta poder definir lo que somos de verdad, finalmente no pude evitarlo y acepté el viaje de vacaciones.
Fue un truco sucio por parte de Bill, ya que adivinando mis intenciones de intentar negarme por las dudas que todavía que tenía por no saber lo que somos o que sentimos el uno por el otro, mi jefe le habló a mi hija sobre el “divertido” viaje que íbamos a hacer. E