Narra Verónica
Creí conocer todas las emociones, pensé haber vivido todas las experiencias suficientes como para no sorprenderme de nada a estas alturas de mi vida. Pero me di cuenta de que había emociones nuevas, unas que no fueron agradables de sentir. Cuando recibí la invitación del matrimonio de Robert, el corazón se me detuvo, la leí muchas veces hasta el punto de asimilarlo.
—¡Oh! vaya que sorpresa, creí recibir invitación de cualquier tipo, pero nunca del matrimonio de Robert Harrison. N