—¡¿Por qué nadie me avisó nada?! —rugió Giovanni al otro lado de la línea.
Había llamado a casa para saber cómo iban las cosas. El personal ni siquiera se había molestado en informarle sobre el estado de su esposa.
Desde que Elena dejó de alimentarse bien, él no había recibido ninguna noticia. Estaba fuera de la ciudad nuevamente y aprovechaba cada momento libre para preguntar, principalmente por ella.
No le agradaba haberla dejado de esa forma. Sabía que Elena aún estaría asustada por lo que h