Lorenzo sostuvo su mirada con firmeza, manteniendo una postura profesional frente a la creciente hostilidad de Giovanni.
—No estoy insinuando nada, señor Romagnoli. Lo que estoy diciendo es que, en estos casos, iniciamos investigando a las personas más cercanas a la víctima para obtener más información y entender el entorno que la rodeaba. Es un procedimiento estándar. Nunca acusamos a nadie sin pruebas contundentes; simplemente hacemos las preguntas necesarias.
Giovanni lo observó con el ceño